Historia

La primera referencia escrita de que se tiene constancia aparece hacia 1350, en el "LIBRO DE LA MONTERÍA DE ALFONSO XI" en el que aparece el siguiente texto:... La Garganta de la Serezediella es buen monte osso en invierno, e son las bozerias por el Lomo de la Serezediella entre Garganta Fonda e la Serezediella, e la otra desde el Lomo de Naual Villar, fasta el Camorcho de Naual Villar como parte el camino de Santa María arriba. E son las armadas, la vna en el Lomo de la Serezediella e la otra do nasce la Serezediella ...
Posteriormente se conocen algunas referencias históricas, de las que se deduce que Navalvillar empezó siendo una pequeña aldea de paso en la que pernoctaban los transeúntes en su camino hacia Guadalupe y de hecho existe constancia de que Carlos V fue uno de ellos. Más tarde Pascual Madoz hará una descripción geográfica (1849) que exponemos a continuación:
Navalvillar de Ibor (lugar de)

Lugar con ayuntamiento, en la provincia y audiencia territorial de Cáceres (18 leguas), partido judicial de Navalmoral de la Mata (6 leguas), diócesis de Toledo (24 leguas), capitanía general de Extremadura (Badajoz, 32 leguas). Situado en una hondonada dominada por varios cerros. Es de clima poco sano por lo pantanoso y sombrío. Reinan los vientos este y oeste; y se padecen intermitentes y afecciones al pecho y al vientre.
Tiene 36 casas malísimas y sin comodidad alguna, en una calle ancha que parte al pueblo, con piso desigual y sin empedrado. Una casa pósito, que al mismo tiempo sirve de consistorial y de cárcel. Iglesia aneja a la parroquia del Castañar de Ibor, servida por un teniente de fija residencia. Y en las afueras, al este, una ermita arruinada con el título de Los Mártires; y al norte, el cementerio. Se surte de aguas potables de la fuente llamada del Pozo y el arroyo de las Roldeas de excelente calidad.
Confina el término: por el norte con el de Castañar de Ibor; por el este, con el de Villar del Pedroso; por el sur, con el de Guadalupe; y por el oeste con los de Roturas y Navezuelas; extendiéndose dos leguas y media de norte a sur; dos de este a oeste; y comprende mucho monte pardo, como quejigo, rebollo, jara, brezo, todo bajo; algún nogal, castaño y frutales; dos sotos de roble; una dehesa de pasto de un cuarto de legua de extensión; algunos prados naturales murados; muchas canteras de piedra; y una mina antiquísima de alcohol para vidriar. Le baña el río Ibor, al sur y muy cerca del pueblo, con un pontón de madera para su tránsito, que se lleva muchas veces la corriente. El terreno es de sierra, pedregoso y algo de regadío. Los caminos, vecinales a los pueblos inmediatos, en mal estado, como de sierra. El correo se recibe de Guadalupe (4 leguas) por el balijero del Castañar, dos veces por semana.
Producción: trigo, centeno, garbanzos, habichuelas, verduras, frutas y algún aceite. Se mantiene ganado cabrío y vacuno; y se cría abundante caza de todas clases y pesca de truchas y barbos.
Industria y comercio: un molino harinero; un lagar de aceite; y se vende bastante ganado cabrío.
Población: 40 vecinos; 219 almas.
Capital de producción: 554.600 reales.
Impuestos: 27.430 reales.
Contribución: 4.806 reales y 17 maravedíes.
Presupuesto municipal: 2.500 reales; del que se pagan 1.100 al secretario por su dotación y se cubre con arbitrios.
PASCUAL MADOZ

DICCIONARIO HISTÓRICO-GEOGRÁFICO DE EXTREMADURA